El CCC no desapareció: se mudó dentro del IBAN
España usó el Código Cuenta Cliente de veinte dígitos hasta que SEPA impuso el IBAN en 2014. La migración no cambió los números: cogió esos veinte dígitos tal cual y les puso ES y dos cifras delante.
De ahí que la conversión sea trivial en un sentido y en el otro. Si a un IBAN español le quitas los cuatro primeros caracteres, lo que queda es el CCC de siempre.
Validar antes de convertir, no después
El conversor comprueba primero los dos dígitos de control del CCC de origen. No es un adorno: el cálculo del IBAN se hace sobre lo que le des, así que un CCC erróneo produce un IBAN con aspecto impecable que apunta a la cuenta equivocada.
Es el fallo silencioso de las migraciones bancarias hechas con prisa. El fichero resultante pasa todas las validaciones y las transferencias se van a otro sitio.